domingo, 2 de mayo de 2010

ORALIDAD Y ESCRITURA: FUNCIONES Y CARACTERÍSTICAS

por Ramón Ramírez Ibarra



La separación entre dinámicas de expresión oral y escritura es un problema relativamente nuevo en el ámbito de estudios relacionados con el lenguaje. En un primer momento, la categoría denominada comunicación verbal, parecía solucionar los problemas concretos surgidos de la distinción oralidad / escritura. A través de la comunicación verbal, podía separarse la práctica del lenguaje mediado por palabras del lenguaje comunicado por otras vías sensoriales donde no estuviera implicado el sonido: olfato, tacto, gusto, vista. En la actualidad, los modernos sistemas de comunicación hacen más difícil el trabajo de separar el análisis del lenguaje, únicamente apegado al reconocimiento de la oralidad, pues continuamente modifican nuestra interacción por medio de soportes tecnológicos cada vez más complejos, donde la fusión del sujeto con el entorno tecnológico, produce un resultado que solo había sido vislumbrado en los confines de la construcción de la realidad en novelas como el Quijote de Cervantes, pero esta modificación será tema de otra discusión. La temática que nos involucra en esta ocasión es algo así como la historia anterior a esta historicidad del presente.

La historia surgida de la distinción entre oralidad y escritura, es bastante amplia, se manifiesta en el momento en el cual el hombre conforma la primera red de signos ideográficos, cuando ocurre la llamada revolución técnica hace más o menos 7,000 años, luego en las primeras civilizaciones con la aparición formal de la escritura (Mesopotamia, Egipto, India ) y alcanza su apogeo en un período comprendido desde el siglo V a.C., manteniendo un predominio en la percepción de experiencias y en el aprendizaje hasta finales del S.XVII, con el surgimiento de la ciencia moderna.[1]


La separación entre ambas dinámicas, no surgiría sin embargo, a partir de estudios de lingüística, sino de literatura, siendo el precursor el filólogo inglés Milman Parry (1920-1935), quién indagando en los textos de la Ilíada y la Odisea, encontraría el marcado contraste en la expresión de ambas dinámicas. A partir de este estudio, muchos investigadores desde diversas disciplinas lingüísticas, literarias, históricas y antropológicas como Chaytor en 1945, Walter J.Ong (1958), Marshall McLuhan (1962), Erick Havelock (1963), Tannen (1980) y más recientemente Roger Chartier, ahondarían en el tema, demostrando como el uso de la escritura es capaz de modificar hábitos mentales y sociales, a partir de distinguir características estructurales para ambos procesos de comunicación.


En Occidente y la literatura, si el parteaguas para el predominio oral fue el antiguo poema épico de La Ilíada; a finales del s.XVII, el eclipse será por medio de Fedra de Racine, quién pregona la sentencia terminal de la oralidad en la vía clásica de la tragedia, ya que identifica al lenguaje que calla al pensamiento por medio del silencio y el lenguaje que exterioriza el pensar, y que trae consigo mentira y dolor, por la imposibilidad de verificación del mensaje emitido. En el drama de Fedra se identifica una diferencia sustancial entre el hablar y el pensar como acciones diferentes con distintas consecuencias. Plantea así, en pleno apogeo del movimiento conocido como Ilustración, la idea de que el lenguaje debe ser un objeto que se comprueba o analiza. Así, la ciencia moderna, explotando dicha distinción excluye de la demostración científica a la retórica, es decir el lenguaje hablado, la techné rhetorike, centrada en el “arte de hablar”[2] de los antigüos griegos, por la demostración de resultados y el informe de investigación. Es el inicio del enfoque científico, empírico, factual y demostrativo y donde se sustituye la vía del conocer por la del saber.


En un principio, hay una abundante cantidad de estudios lingüísticos situados a partir de este enfoque demostrativo, donde la escritura modela el sistema de pensamiento y se rescata por ejemplo la Lógica y la Dialéctica como elementos indispensables de la Gramática. El interés es puramente analítico. Si bien el lingüista ginebrino Ferdinand de Saussure (1857-1913) concedió un lugar básico a la oralidad como forma de modelación del lenguaje verbal, sus discípulos y seguidores prestaron poca atención al habla y en cambio se concentraron en la organización, clasificación y análisis de unidades abstractas de la lengua. El mismo Saussure, como afirma el filósofo Paul Ricoeur, concentró su trabajo en la definición del lenguaje como objeto de una ciencia empírica.[3] Sin embargo, los planteamientos de estos lingüistas, permitieron enfatizar los elementos comunes que existen en toda comunicación, sea oral o escrita, los cuales se expusieron en la búsqueda de las llamadas funciones del lenguaje en un sentido general e integrativo entre las dos dinámicas.

El psicólogo gestalt Karl Bühler (1879-1963) desde un enfoque funcionalista de la mente, propuso un modelo de tres funciones basadas en la información, la expresión y la dirección de un mensaje, las cuales en orden corresponderían a Función Representativa, Expresiva y Conativa, cuya intención respectivamente es transmitir objetivamente información, expresar sentimientos y enviar órdenes o sugerencias.

Este esquema, sin embargo, le parecía demasiado simple y reduccionista al lingüista ruso Roman Jakobson ( 1896-1982 ), uno de los más célebres representantes de la lingüística formal postsaussureana, el cual agregó tres funciones más al nivel de factores de la comunicación. La propuesta de Jakobson[4] define las siguientes funciones del lenguaje:


A) Función Apelativa o Conativa. Se centra en el receptor. Es la función donde se expresa orden y pregunta. Sus recursos lingüísticos son los vocativos, modo imperativo, oraciones interrogativas, utilización deliberada de elementos afectivos, adjetivos valorativos, términos connotativos y toda la serie de recursos retóricos. Se da en lenguaje coloquial, es dominante en la publicidad y propaganda política e ideológica en general.

B) Función expresiva o emotiva. Orientada al emisor. Permite inferir la subjetividad del hablante, su estado emocional. Son propias las interjecciones, el énfasis en la entonación, las interrupciones, la alteración del orden de las palabras, las exclamaciones, elementos emotivos de todo tipo (diminutivos, aumentativos, despectivos), adjetivos valorativos y términos connotativos.


C) Función poética o estética. Centrada en el mensaje. Abunda en la literatura. Puede darse también en expresiones coloquiales y en el lenguaje publicitario. Se relaciona con la literatura en general porque se refiere a como se configura el lenguaje (prosa y estilo de narración), o a su forma estilística (versos-estrofas).


D) Función metalingüística. Se centra en el código. Se utiliza cuando se usa la lengua para hablar de la misma lengua u otra cualquiera. Por ejemplo, cuando decimos: “'Casa se escribe con C”, o “The Beatle es escarabajo en inglés”.


E) Función fáctica o de contacto. Función del lenguaje centrada en comprobar la calidad de la comunicación, en ese sentido, se refiere a comprobar si el medio físico por el cual se comunica (canal) está funcionando correctamente, pues cuando nos comunicamos con alguien necesitamos comprobar que nos está escuchando, ya sea que le pidamos a alguien que nos mire a los ojos mientras hablamos o bien preguntemos directamente ¿Me escuchas?.


F) Función referencial o denotativa. Se pone énfasis al contexto. La función referencial trata solamente sucesos reales y comprobables, ya que no son opiniones ni cosas subjetivas, lo que hay es una serie de elementos verificables. Está en todos los actos comunicativos, cuando enfatiza el predominio de aquello de lo que se habla. Se da cuando el mensaje que se transmite puede ser verificable, porque claramente reconocemos la relación que se establece entre el mensaje y el objeto (referente). Informa sobre una realidad ya que el lenguaje denotativo (el significado primario de las palabras) prevalece en los sustantivos y verbos; aparece con mayor frecuencia en los textos informativos, científicos y periodísticos.


Posteriormente, dentro de las ciencias sociales, surge una corriente denominada Pragmática, que toma el énfasis de la función de Jakobson centrada en el contexto, para plantear una teoría de los actos del habla, por los filósofos John L. Austin (1962)[5] y John R.Searle (1969),[6] donde la situación es el elemento incorporado a la enunciación y por lo tanto, a la función referencial de todo lenguaje, en la cual los positivistas solo admitían el uso de enunciados asertivos, como en el caso de la lingüística de los lingüistas. Así, este descubrimiento se agrega junto a las investigaciones del filósofo vienés Ludwig Wittgenstein (1889-1951) que planteaba la naturaleza socio - lúdica del lenguaje, postulando entonces que el aprendizaje del lenguaje surge en la palabra y no en la estructura, por lo tanto, retornando el estudio lingüístico a la dimensión social. En el lenguaje es su uso quién determina el significado y no la pura intención referencial.[7]


El significado de esto, posibilita observar de nuevo que la base del lenguaje verbal sea la oralidad (habla) y la escritura una tecnología de la comunicación, que ha sido capaz de modificar la conducta y la sociedad, ya que en lugar de permanecer aislado en una estructura objetivada, rescata su aportación de mediación de la comunicación, es decir, objeto con referencia y sujeto que se convierte en discurso.[8] Y esto último da cuenta no sólo de fenómenos verbales sino de la comunicación como forma social. El tránsito del fonema a la palabra.

Austin y Searle por lo tanto proponen agregar al funcionamiento del referente lingüístico, la idea de los actos de habla que consiste en las funciones:


a) LOCUTIVA: es el enunciado propiamente dicho, es decir aquello que se dice. Sonidos con significado.

b) ILOCUTIVA: es lo que se pretende hacer al enunciar algo: ordenar, afirmar, prometer, preguntar, etc. Aquí aparecen las cualidades de entonación e intensidad que dan al enunciado su fuerza ilocutiva. "Manda veinte personas" y "¿No sería mejor hablar menos?" son modalidades del mismo enunciado (con formas proposicionales difererentes) que poseen distinta fuerza ilocutiva. Enfatiza lo que se hace al mismo tiempo que se dice.
c) PERLOCUTIVA: es lo que se consigue al proferir un enunciado, por medio del acto de hablar: casarse por ejemplo es el objetivo de la afirmación: "Os declaro marido y mujer" o bien "Te prometo amarte siempre" cuyo objetivo es inducir a una creencia.

Los estudios centrados en la dinámica de los códigos escritos y orales, permiten establecer entonces las diferencias, pues parten de la funcionalidad por medio del uso lingüístico, reconociendo la evolución histórica del medio, y por tanto es posible que en la actualidad autores como Pinales Rodríguez y Lagunas Beltrán(2003) propongan una síntesis general de las diferencias, como en el siguiente esquema:


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[1] Alfonso Mendiola Mejía. Retórica, comunicación y realidad. UIA. México, 2003. p.119

[2] Walter J.Ong. Oralidad y escritura. Tecnologías de la palabra.F.C.E. México, 1987. p.18

[3] “Esta posibilidad de constituir al lenguaje en objeto específico de una ciencia fue introducida por Saussure en su famosa distinción de la lengua y del habla”. Estructura, palabra, acontecimiento. En Estructuralismo y lingüística. Ediciones Nueva Visión. Buenos Aires. p.75

[4] En Ensayos de lingüística general. Ed.Ariel. Barcelona, 1983.

[5] Cfr. How to do things with words. Oxford: Oxford University Press.

[6] Ver Speech Acts. Cambridge: Cambridge University Press.

[7] Cfr. Investigaciones filosóficas. México, UNAM, 1988.


[8] Paul Ricoeur. Op.cit. p.84

5 comentarios:

  1. segun lo que yo entendi, nos da la informacion de como atraves de los tiempos, nos emos enseñado primero a ablar y despues a escribir siendo que deberia ser a la inversa,tambien nos menciona que muchos aparatos tecnologicos no nos ayudan a nada, ya que nos asen tener menor capacidad para poder ablar y escribir correctamente,nos menciona tambien de como lograron separar lo que biene siendo la comunicacion escrita de la oral gracias a la literatura, de como varios escritores filosoficos an dado sus puntos de vista o definiciones sobre la comunicacion oral y escrita.tambien nos menciona 4 funciones que son muy importantes para el funcionamiento del referente linguistico de la comunicacion oral y escrita, las cuales son locutiva,ilocutiva y perlocutiva y ensi esto es una parte de lo que yo entendi sobre esta lectura.
    Yeinsson Everardo Garcia Cruz

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  2. Jorge ALberto Gonzalez Bear
    matricula 1447772
    grupo. 001

    habla acerca del funcionamiento lingueistico como: apelativa o conativa,expresiva o emotiva,poética, etc.

    Austin y Searle proponen agregar al fncionamiento linguistico sonidos con significado, ordenar, afirmar, prometer, preguntar, etc.

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  3. Según mi punto de vista la comunicación oral y escrita ha ido evolucionando de tal manera que hoy en día causa una problemática ya que no sabemos diferenciar o nos confundimos al expresamos oral o escrito ya que utilizamos las palabras comunes en textos literarios a pesar que conocemos las consecuencias de eso. Una de las consecuencias es que vamos mermando nuestro lenguaje escrito no habiendo distinción entre el oral.

    Para concluir quiero ser hincapié de lo importante que es saber distinguir de todas las formas que teneos para comunicarnos y así utilizar el lenguaje como realmente es, utilizando las funciones del lenguaje.

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  4. habla de la separación entre la expresión oral y escrita. También cuenta cómo empezó la distinción entre oralidad y escritura, surgió a partir de la literatura textos como la Ilíada y la Odisea. También nos habla de las 4 funciones del lenguaje. En la actualidad existen innovadores métodos de comunicación que hacen más complejo el estudio del lenguaje. Estos sistemas modifican seriamente nuestra forma de comunicación.

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  5. la arquitectura gotica es una de las manifestaciones que acompaño al periodo del XI al XV, la cual es la baja edad media-
    El gótico como expresión urbana, educativa y tecnológia.
    La expresión gótica indica su función de elemento dentro del entorno: la propia catedral, que conjuga diferentes convenciones y normas de relación, tanto para la ciudad como sus habitantes y los propios subtextos que la conforman.la catedral siendo este el elemento mas arquitectonico del estilo gotico el cual es de interes social, las cuales son edificaciones que revelanan tonalidad textual.
    Catedral como un autèntico lugar de reuniòn civil, ademàs de su funciòn religiosa. La catedral consolida la identidad urbana frente al modo de vida agrario sostenido por el feudalismo.
    a cada uno de sus elementos uno de los elementos del estilo gotico son sus bobedas apuntaladas.

    11 de mayo de 2012 19:05

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